El masaje erótico de Melissa es de esos que te hacen olvidar el reloj: aceite caliente, manos seguras y una forma de rozarte que empieza relajante y termina definitivamente provocadora. No hace la falsa tímida, capta al vuelo lo que te gusta y juega con ello hasta dejarte vacío de pensamientos y bien sereno.
Pasar tiempo con ella es algo maravilloso, chica soleada, preciosa y dulcísima. Te recibe de manera muy elegante y sonriente. Voy a verla a menudo, hago más de una hora de camino para encontrarla, soy un tipo muy introvertido y ella ha sido muy buena poniéndome a gusto. Hace masajes estupendos, relajantes, tiene manos de hada, te acaricia todo el cuerpo con una dulzura fuera de lo común. Las fotos no le hacen justicia, es más bonita en persona. No veo la hora de volver a relajarme. Espero volver pronto. Recibe en un apartamento compartido con una colega, discreto y limpísimo, facilísimo de encontrar.