Con Francesca es como entrar en una pastelería salentina "solo por un café" y salir después de probar media vitrina. Ella 47 años, talla sexta que merece su propio código postal, sonrisa cálida y ese aire de ama de casa que sabe lo que necesitas antes de que lo digas. Entras con el día torcido, sales faltándote solo el pasticciotto final... pero en realidad eres tú el que se ha derretido. MILF de las de toda la vida como se debe, top
Francesca a Molfetta è proprio la milfona di quartiere che vorresti avere sotto casa: 46 anni, italiana, quinta importante che si nota anche col maglioncino largo. Ti apre lei, niente portieri né giri strani, casa semplice ma in ordine. È diretta, ti parla come se ti conoscesse da anni, zero pose e zero imbarazzi....tanta roba