Llegué a Sandra en Verbania con cara larga y la espalda hecha pedazos. Me abre ella: cuarentona dura, cuarta importante [de pechos] y ese aire de 'ya sé que eres un caso clínico'. Me hace entrar, me aparca en el sofá y me dice: 'Respira, que aquí nadie te interroga'... en 3 2 1 me la mete en la boca y me hace correrme en [la boca]... mejor que cualquier terapia
Tra traffico, pioggia e la mia postura da T-Rex da tastiera, pensavo non ci fosse speranza. Poi arriva Sandra con la sua femminilità intensa, la sua voglia di farti felice...69 assurda Un’ora dopo, cammino dritto e sorrido come se avessi vinto la lotteria del relax.