Fui a ver a Mia en Nomentana apostando por esas curvas latinas: 24 años, venezolana, cuarta bonita y llena y cuerpo suave. Por menos de una piotta me encontré con una chica cálida, pasional, que se deja tocar y participa sin hacer la estatua. Pocos adornos, mucha piel, y al final estaba bien vacío y satisfecho con el paseo.