Con Melany todo empezó con un par de mensajes rápidos y me encuentro en Prati por la noche, todavía con la mochila al hombro. Cuando abre me sorprende: 31 años, look sencillo pero cuidado, más de 'chica que encuentras en el bar' que de película. 100 rosas por un masajito de una horita que me pone como nuevo.