Vi el anuncio de Saray: 24 años, española, europea, Sesto Calende, 60ino base.... Pensé: «Por esa cantidad, como mucho me quita el aburrimiento». En cambio, salí habiendo perdido la cuenta de las veces que tuve ganas de decirle «vale, basta, si no mañana no me levanto de la cama». Cuando volví a poner un pie fuera, Sesto Calende me pareció de repente mucho más simpática.