SOTOZEN en Pomezia es un centro de tantra de verdad, no un lugar improvisado. Luces bajas, ducha, futón, operadora italiana preparada. No hay sexo, lo dejan claro. Pero el masaje lingam está bien hecho: lento, caliente, con la cabeza. Sales vaciado pero relajado, no con la sensación de un trabajito rápido.