Con Cinzia, la cama deja de ser un mueble inmediatamente y se convierte en un lugar donde pierdes trozos de lucidez con cierta alegría. Tiene una mano astuta, muy astuta, de esas que te mantienen suspendido a medio camino entre el santo y el delincuente. Mujer peligrosa, sales medio enamorado
Cinzia, mujer de clase, media hora de pasión verdadera... conexión importante tanto sexual como mental, nos encontramos genial, nada que añadir... seguro que se repite