En Lecce probé a Deizy: 23 años, ucraniana, cuarta llena y cuerpo que llena la cama. Por 70 euros me encontré con una chica despierta, en forma, que conecta enseguida y se deja llevar sin problemas. Nada de frialdad, nada de 'guion de actuación': está caliente, participa, se pega a ti hasta el final. Salí satisfecho, y diría que la relación precio/cuánto te vacía es más que honesta.