Mientras scrolleo los anuncios veo “Morena, 28 años, italiana, tetas talla 5, 80 euros, Turín” y mi cerebro hizo el cálculo al instante: “ok, esto es una inversión en el ánimo”. El encuentro fue tan intenso que, al volver, el tráfico de Turín me pareció casi más soportable de lo habitual. Digamos que la quinta no era solo la medida de las tetas, sino también la marcha con la que me aceleró el pulso... mamada de aplausos.