La forma en que a veces se muerde el labio inferior es hipnótica y un poco perversa. Un cuerpo curvy de cubana de verdad, piel caliente y manos decididas que saben dónde ir. Fue ella quien dirigió todo, sin forzar nada, con besos profundos y un toque de dominación ligera que mantuvo el ritmo perfecto. Todo espontáneo, sin pausas innecesarias ni momentos incómodos. No hay nada más que decir.